Persona. Mujer.

"El pecado más imperdonable socialmente es la independencia de pensamiento" Emma Goldman
NAM
Irremediablemente politizada,cargada de ideología,y sin intención de tirar lastre.
Digo lo que pienso y al que no le guste que siga de largo.

sábado, 25 de septiembre de 2010

FEMICIDIO E INDIFERENCIA

Una nota en Pagina 12 este sabado 25 de septiembre, habla sobre ese factor comun que se da en los femicidios.
Se ignora el tema, se le da poca importancia,las propias mujeres no luchan por que se esclarezcan los casos, y los responsables salen impunes.

LA NOTA:


Por Pedro Lipcovich

Robos y femicidios

En estas últimas semanas se registra en la Argentina una serie de casos de mujeres que, rociadas con alcohol, fueron quemadas. Estas acciones, por las que fueron denunciados ex cónyuges de las víctimas, han tenido en la opinión pública una repercusión relativamente escasa, por ejemplo si se la compara con la que obtuvo la agresión a la señora Carolina Píparo en ocasión de robo. No es inútil preguntarse por las razones de esta diferencia, especialmente por cuanto la represión y prevención de los delitos ligados al femicidio depende de una disposición que debe verificarse al interior de la sociedad.
Para examinar esta cuestión, conviene no imaginar que la opinión pública sea víctima inocente de medios de comunicación que la manipularían: es preferible indagar cuáles son aquellos puntos ciegos, sintomáticos, inconfesables, donde en todo caso los medios encuentran anclaje para sus manipulaciones.
Carolina Píparo, como cualquier víctima de violencia en situación de robo, no fue agredida en tanto mujer sino en tanto propietaria; pero se destaca su condición de mujer embarazada, a punto de dar a luz: fue atacada una madre, y la atacó un extraño.
Las mujeres quemadas, en cambio, son agredidas, no en tanto propietarias, sino en tanto propiedad. El método empleado apunta a la destrucción del cuerpo, ante todo de la piel, la envoltura en la cual el cuerpo se constituye como deseable y deseante. Y quien presuntamente ataca no es un extraño sino el ex marido: el que tuvo (¿tiene?) derecho a ese cuerpo cuya su propiedad le fue arrebatada por ella misma, la mujer que así recibe castigo. Al igual que el culpable de homicidio en ocasión de robo, esta mujer ha pretendido robarle a otro su propiedad. En un acto insoportable, la propiedad pretende afirmarse como propietaria.
Además, está bien lejos de ser una madre. Si la imagen de la madre se consume en el desvelo por el hijo, bien lejos de todo deseo sexual, la mujer quemada es la que, en el acto de separarse del hombre, reveló su deseo. Nada más sexual que la mujer que, al no desear ya a un hombre, manifiesta su disposición a desear a otros.
Finalmente, el femicidio emerge desde el ámbito que se ha dado en llamar vida privada: esfera cuya apertura siempre es incómoda, que es mejor cerrar de inmediato y de la que es preferible que no se sepan ciertas cosas, precisamente aquellas en las que el sujeto podría verse llevado a desagradables identificaciones con el victimario o con la víctima. Mucho más objetivable, es decir, mucho más seguro para este sujeto de la opinión pública, es el crimen en ocasión de robo: ¿cuál no sería la repercusión, cuál la exigencia de castigo si, tras irrumpir un ladrón en una casa, la dueña fuera rociada con alcohol e incinerada?
En cambio puede hablarse con facilidad del femicidio cuando se da en el registro de una cultura diferente. Lapidaciones pueden tematizarse sin riesgo porque, claro está, quien lapida es el otro. Pero quemar viva a la gente, especialmente a mujeres, forma parte de la cultura cristiana en Occidente. Ello ayuda al magistrado a la hora de establecer que estas mujeres se quemaron a sí mismas o que fue la casualidad, el destino o el juicio de Dios lo que derramó alcohol sobre sus cuerpos.

jueves, 9 de septiembre de 2010

LOS CUERPOS, POLÍTICA DE ESTADO


En numerosos países del planeta, los cuerpos de los ciudadanos, son parte de políticas de Estado.
Puntualmente quiero referirme a los casos en que el ser humano, no es libre de tomar decisiones sobre su propio cuerpo, porque el estado, de uno o otro modo, limita su libertad y su derecho a disponer de una de las cosas mas personalísimas que tiene.
Sin pretender analizar las razones, atinentes a cuestiones de política de natalidad, religiosas, morales, económicas, y más aun negándome a hacerlo,defiendo el derecho del ser humano a tomar decisiones con su cuerpo, especialmente aquellas que pueden incluso modificar, alterar, hasta cambiar su historia personal, su vida.
Estas políticas contempladas o expresamente no contempladas en leyes, y en muchos casos prohibidas de la misma manera, abarcan amplísimas areas.
Podemos nombrar una larga lista de ellas, como son:

-Prohibicion del aborto, o limitaciones puntuales del mismo.
-Prohibición de métodos anticonceptivos definitivos como la vasectomía o la ligadura de trompas,o la facilitación compulsiva de las mismas.
-Prohibición de la eutanasia.
-Prohibición del retiro de aparatos de respiración mecánica en casos de muerte cerebral.
-Prohibición de cambio de sexo.
-Negación de tratamientos solventados por cobertura social, de la infertilidad o esterilidad.
Y quizás se me escapen algunas, pero las nombradas están evidentemente ligadas a cuestiones políticas, religiosas, morales o económicas.
No se explica sino, como otras intervenciones sí estan permitidas, tales como los tatuajes, todas las cirugías estéticas que incluyen hasta los cambios drásticos de rostro, la colocación de elementos metálicos tales como piercings,y otras variantes.
Esta claro que entre unas y otras,la diferencia estriba en las implicancias antes nombradas.
Me declaro a favor de la libertad absoluta del ser humano, de disponer de su cuerpo como más le plazca, sin tener que dar explicación de ninguna especie.
En Argentina, aún con las libertades conseguidas, sucede que hasta aquellas prácticas permitidas expresamente por la ley, terminan siendo judicializadas.
E, hipócritamente, quedan impunes muchas otras prácticas sobre los cuerpos ciudadanos,tales como la violencia policial en detenidos,la tortura (que aun se practica de algunas formas, en dependencias policiales y/o penitenciarias)la condena a no poder recibir atención médica debida por falta de dinero,la condena a sufrir enfermedades endémicas, nombrando como enfermedad paradigmática a la enfermedad de Chagas-Mazza,la muerte por desnutrición infantil,y tantas otras prácticas que en muchos casos, también son políticas de estado pero en claro detrimento de la vida y la salud, un derecho inalienable.
NAM.

sábado, 4 de septiembre de 2010

EVA

MUJER, Amparo Ochoa

FEMICIDIO

El femicidio, es la muerte violenta de mujeres por razones de género,su punto en comun es el de ser llevada a cabo por hombres,con el fin de poseer o dominar o impedir que la mujer haga su vida libremente, alegando muchísimas veces conductas "sexuales inapropiadas de parte de ellas" o "celos" ya que mayoritariamente sus perpetradores son parejas o ex parejas, o familiares que siempre persiguen el sometiemineto sexual de la mujer.
Cuando son cometidos por extraños, con altisima frecuencia tienen el abuso sexual o la violación lisa , llana y brutal.
El femicidio es un fenómeno social, un problema que afecta a todos los países, siendo más acentuado en aquellos, donde las culturas son altamente machistas, donde la violencia contra la mujer es "tolerada" por la sociedad, por las instituciones y por los gobiernos.
El primer paso hacia el femicidio, son las conductas violentas y posesivas hacia las mujeres, siempre esta como base, la violencia contra el género, sin importar las razones que la sustenten.
Para la solución de este problema hace falta un cambio cultural que requiere sine quanon, de la comprensión sobre el asunto, por parte de las mujeres, el cambio cultural sobre el tema de parte de las mismas, y finalmente una postura activa y de exigencia de los derechos que nos asisten.
Todo eso para que suceda, debe estar apoyado en políticas de estado que brinden los marcos jurídicos adecuados.
Porque los marcos jurídicos son importantes?

Hasta no hace mucho, y quizas aun en la actualidad, muchos agresores,asesinos,golpeadores,alegaban "estado de emoción violenta" como un factor atenuante de las conductas agresivas.
Sumado a esto, el estado de sospecha acerca de la conducta de la mujer en cuestión, han logrado con esa combinación salir impunes en la mayoría de los casos.
EL marco jurídico es importante para eliminar estas aberraciones juridicas que desde la perspectiva de un mundo "masculino" permiten que muchisimos crímenes queden sin castigo legal.
Cuando una legislación puede catalogar el caso como femicidio, esto se convierte en agravante, y deja de funcionar esa pesada "sopsecha kafkiana" que se hacía recaer sobre la mujer violentada.Victimizándola nuevamente, una y otra vez.

Porque, como es posible que las mujeres aparezcan muertas, descuartizadas,enterradas hasta debajo de las camas matrimoniales y nunca se encuentre un culpable, o, cuando se lo encuentra, termina libre por tecnicismos, falta de pruebas, pruebas que se "contaminan" o desaparecen,o simplemente por prescripción de las causas.
En la Argentina recientemente se ha reglamentado la ley de violencia de género (se puede consultar su texto completo en este blog).
Pero no será tan solo con una ley que cambiará el estado de cosas. También es necesario que las afectadas, o sea nosotras, se informen sobre el tema, aprendan a reconocer las conductas violentas en sus mínimas expresiones,y comiencen a sentirse depositarias genuinas de sus derechos como mujeres en una sociedad que aun en el siglo XXI se sigue resistiendo a los cambios, pretendiendo ubicarnos como objetos, antes que como sujetos.

NAM.